Escritos, versos, sopas de letras, simulacros literarios, apuntes y machetes

Escritos, versos, alguna que otra novela surrealista, sopas de letras, simulacros literarios, apuntes y machetes.



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10.6.11

Realidad Bipolar // La Guerra del Hambre

Realidad Bipolar / La guerra del Hambre


Nadie pudo imaginarlo con la perfección y la magia con que la Madre Naturaleza dibuja sus artísticas obras.

No hubo hombre o mujer alguno capaz de preverlo o deducirlo con suficiente antelación. Yace aquí la ironía precisa.

Lo Irresolutos que podemos ser, aún esforzándonos al máximo por salir de un problema.

La negación humana es capaz de las más silenciosas sorderas y las cegueras más oscuras.

Somos tan obtusos que elegimos obtener la razón antes que obtener la verdad.

El autoengaño, la negación son los verdaderos responsables de esta realidad, donde la razón y la verdad han decidido divorciarse, donde la especie humana ha sido degradada en una guerra, como tantas otras, pero esta por falta de previsión, y de aceptación.

En definitiva, por idiotas.

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La Naturaleza o el Universo, si quieres, tiene una forma de hacer, de actuar, de exhibirse, de agruparse y de ser.

Le permite ser constante, trascendente.

La materia se agrupa en planetas que al girar sobre un eje, deslizándose simultáneamente sobre sus órbitas, aparentan una circularidad a la vista telescópica, o si queremos ser más simples, nuestro planeta se ve redondo desde el espacio, o así lo testifican quienes pudieron tener el lujo de verlo desde tan lejos.

El círculo, es la perfección geométrica. La coherencia matemática del Todo Aquel del cual formamos parte.

Las ciencias humanas confabularon y se aliaron intentando descubrir el secreto de la madre naturaleza. Matemáticos, físicos, químicos, filósofos, y sabios en general y particular han unido sus fuerzas y transmitido su conocimiento a lo largo de los siglos, intentando dar fe o ser testigos de los movimientos fastuosos y perfectos del universo, de la danza de la vida y la muerte.

Pero del círculo, aún intentamos buscar su cuadratura.

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Cuando surge el desabastecimiento de alimentos, dentro de una comunidad cerrada, existe la posibilidad de un quiebre.

Ante una ruptura interna, la comunidad cerrada queda dividida en dos bandos:

Favorecidos y desfavorecidos.

En este caso, ante la falta de comida, hablamos de aquellos que tienen más recursos para procurarse de alimentos frente a los que por una u otra causa, no tienen las mismas posibilidades.

Ante la ruptura, la consecuencia es un desequilibrio entre ambos bandos, en lo referente a alimentos.

Hace muchos años que los seres humanos tuvieron esta ruptura dentro de la sociedad que erigieron. El hambre es un mal planetario desde hace mucho tiempo.

Pero en nuestra guerra del Hambre, nos olvidamos que formamos parte de una comunidad cerrada mucho mayor que la sociedad humana.

Planeta Tierra lo llamamos usualmente.

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La verdad suele ser simple, y es la negación humana quien complica con su miope enfoque la realidad afectada por esta verdad.

El Universo le dio una oportunidad a este planeta, para generar vida diversa. Es lo que nosotros llamamos diversidad, justamente en el momento en que dejó de existir.

La Madre Naturaleza, agradecida seguramente, porque es por todos sabidos que no hay muchos planetas con tanta diversidad de vida girando alrededor del sol o por otras estrellas cercanas, adquirió las mismas capacidades que el Universo.

Y se brindó por hacer de este planeta algo tan bello como el universo que la rodeaba. Se esforzó y lo hizo bien.

Pero en algún momento, sus hijos predilectos le dieron la espalda. Aquellos que debían ser sus más justos defensores, olvidaron las lecciones de humildad, olvidaron el conocimiento esencial que dio paso a la ética y la moral, olvidaron los conceptos de igualdad, de justicia, permitieron la ruptura y los sucesivos quiebres, y hasta perdieron la capacidad del sano juicio como especie. Esa que permite a los gansos volar en perfecta formación, a las hormigas edificar sus hormigueros, a las abejas proteger sus panales.

En definitiva, el instinto u orden natural se nos atrofió. Hace tiempo.

El fracaso como especie fue el factor desencadenante de la Guerra del Hambre.

Irónicamente, nos pasó lo mismo que con el concepto de diversidad. Lo creamos demasiado tarde.

Aunque fuimos la primera especie de este planeta en sufrir desabastecimiento de comida, fuimos la última en aceptarlo.

Y dicho sea, si aceptamos que estábamos inmersos en una Guerra del Hambre, fue porque nos transformamos en alimentos. En comida.

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Como seres racionales, a lo largo de nuestra historia hemos intentado, de una manera u otra encontrar respuestas a todos nuestros “por qué”.

Al azar, a la suerte, intentamos encontrarle una explicación, calculando las probabilidades.

Pero la suerte no es matemáticas...la suerte es universal.

Esto es bien sabido por la fauna y flora que nos rodean y con la cual convivimos. La naturaleza ha hecho de la suerte universal, un bien perfectamente distribuido, un sistema sostenible per se, y por el universo.

Sin embargo, ahora que nuestro destino como especie parece sellado y nuestra desaparición inminente, sigo sin comprender cómo existen quienes aún se preguntan por qué...y creen que la suerte es un cálculo de probabilidades.

Lamentablemente, fueron los mismos que alentaron la inconsciencia y fomentaron la idea de normalidad ante la realidad que se desmembraba víctima de la verdad irrefutable. Todo, aseguraron, forma parte del cauce normal de las cosas.

A decir verdad...en parte tenían razón. Nada era casual y todo estaba perfecta y minuciosamente planificado.

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La naturaleza sabe y el universo ha previsto, que en la curvatura del círculo residan todas las respuestas. Y la única.

La continuidad del trazo que moldea el círculo es tan bellamente intencionado como las órbitas de los engranajes subatómicos. La perfección bidimensional que puede precisar un cálculo matemático no explican las perspectivas universales y multidimensionales que dieron finalmente forma redonda a los astros y planetas que observamos.

La perfección de la curvatura en la órbita convexa de un asteroide es la que permite observar a través de un telescopio las fotografías de la espiral surrealista de los gases que dibujan su cola.

A pesar que ahora quedamos demasiado pocos y estamos demasiado aislados, espero no ser el único en conocer esto.

Deseo con lo poco que queda en pie de mi espíritu que algún día la naturaleza nos perdone, y que a los pocos que queden, se les permita sobrevivir.
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Cuando la temperatura promedio del planeta aumentó, supusimos que subirían las aguas de los océanos, que sufriríamos inundaciones, y agresiones de parte los océanos. Pero no contamos con la suavidad y la perfección del trazo con que planifica la naturaleza, ni con la armonía y coordinación de la orquesta sinfónica conformada por la biodiversidad del planeta, exceptuando claro, al hijo renegado.

Si quieres restaurar la biodiversidad del planeta, lo primero que necesitarás será forestación, mayores espacios selváticos. Y para ello, necesitas humedad. Algo puedes tranquilamente agregar a la atmósfera si lo que precisamente ahora te sobra, es agua.

Los océanos no crecieron jamás lo que supusimos, de hecho, el aumento de la humedad en el aire de manera tan agresiva y repentina generó un cambio completo de la climatología planetaria. En menos de una década pasamos a promediar mas un noventa por ciento de humedad en la atmósfera respirable, o sea, al nivel del mar. Y esto abarcó toda la curvatura del círculo. El planeta entero estaba sumergido en agua, en llovizna.

Las temperaturas se hicieron extremas, pero la humedad generaba que el ser humano las percibiese con mayor profundidad. Vivíamos empapados, o calados por el frío hasta los huesos, o inmersos en un sauna que tumbaba elefantes.

No vale la pena referirse a como este pequeño cambio natural afecto a los bienes y a la sociedad humana en general. A nivel mundial, la sistema que sostenía a la comunidad de naciones y al orden social, colapsó.

Enorme como era, el colapso o la agonía se hicieron infinitos. Aún no pasa un día sin que algún grito aterrador atraviese el horizonte del silencio.

A nivel individual, la madre naturaleza nos robó el alma, el espíritu.

Primero devolviéndonos en enormes y húmedas partículas toda la contaminación que nosotros habíamos escupido al cielo. Hermosa ironía, verdad?

Después de hacer el aire irrespirable, comenzó a mermarnos con viejas enfermedades, que por las nuevas condiciones, ahora eran terriblemente eficaces.

Los primeros en perecer, obviamente, fueron aquellos a quienes habíamos dejado más desprotegidos, los pobres seres humanos que formaban parte del grupo con menos recursos.

Eso le permitió a la naturaleza recuperar terreno.

Las condiciones selváticas dieron fuerza a la milicia de los insectos. Las plagas de hormigas, cucarachas, mosquitos, y demás hordas de 6 o más patas atacaron por todos los frentes.

Acobardados por las condiciones externas, los restos de la sociedad humana habían comenzado a blindarse del exterior, pero de alguna manera u otra, los insecto siempre llegan.
Cuando comprendimos que las condiciones externas habían favorecido el aumento considerable de todos tipo de fauna, además de la flora, fue muy tarde.

Las aves habían comenzado a mostrar conducta agresiva, pero eran los carnívoros, los que comenzaban a asolar las ciudades.

Como un ejército perfectamente sincronizado, la naturaleza exhibía todo su poder y su dominio planetario. Mostraba sus derechos plenipotenciarios.

Los herbívoros arrasaban cualquier tipo de cosechas, los bichos arruinaban todas las previsiones, y los carnívoros dejaron de tener miedo.

La naturaleza no tiene miedo. No calcula probabilidades. Simplemente sabe hacer.

()


Ahora mismo una manada enfurecida rodea mi casa. Puedo distinguir más de cinco especies de carnívoros distintas husmeando entre los huesos de mis antiguos vecinos por un pedazo de carroña.

En cualquier instante mi estómago gruñirá por el hambre, y ese será el sonido más ensordecedor en todo el lado Oeste de la periferia de París.

10.4.11

Micro y Macro Cosmos II // Voluntad

Micro y Macro Cosmos II

Voluntad

La Fuerza de Voluntad
Debe Usarse Siempre con Sabiduría, y solo Sabio es
Aquel que fue antes usado por su propia fuerza.
Siendo Uno comprensivo con sus propias limitaciones
Y respetando siempre por igual, sin posibilidad de discriminar.
()
La suma de todas las voluntades, es el guión que seguirá el destino para poner en escena los días por acontecer.
Uno no debe restar.
()
Si la Fuerza de Voluntad no se comprende como una ley Cósmica,
Natural y previdente,
Significa que Uno aún no está preparado.
()
A diario se exhibe
Como destino inevitable o casualidad innata
Soplando como brisa refrescante o cegando como tormenta de arena.
Cuando una mosca se acerca volando a tu comida, y sobrevive con bravura a tus ataques repetidos,
 O la mascota se echa a nuestros pies para dormir plácidamente, lo hacen por propia voluntad.
()
Negar la voluntad de un ser, no impide que nos afecte.
Aceptarla conduce al mutuo respeto.
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Cuando caminas sin mirar a las palomas que se agolpan en las plazas,
Haciendo uso de toda su valentía para afrontar  el pánico a los gigantes inconscientes,
Caminantes
Sin saber
Ignorantes de tanto
Insensibles a su propio vacío.
()
El Inconsciente es aquello que está y Uno aún no ha descubierto.
Ante la voluntad del vendaval, se exhibe la férrea voluntad del árbol por no ceder.
()
Suena el despertador, te levantas de tu cama, y aún no sale el sol.  Abres el grifo, el agua tarda lo suficiente en calentarse para darte tiempo a orinar. En treinta minutos estarás anudando tu corbata o delineando tus ojos frente al espejo del ascensor. Trescientos metros después bajarás por el cemento de las escaleras de dos escalones en dos, porque ya te has retrasado ciento veinte segundos. Al llegar a la oficina, sentirás náuseas, pero equivocado, supondrás como siempre que no debes beber el café con leche con tanta prisa.
()
Lo único que ha demostrado la capacidad de raciocinio en la especie humana es su incapacidad de hacerla útil por el bien común.
()
Es tanta la confusión y el caos reinante, que nos hemos visto superados por nuestras propias creaciones.
Los sistemas nos han terminado gobernando, esclavizando a sus creadores.
Creamos palabras para encerrar conceptualmente el engaño y la ceguera en que caímos.
Dogmas que como cadenas, nos robaron Voluntad.
()
Hemos perdido la cuenta,
Los números son mayores que nuestra capacidad para comprenderlos
Los inventamos para nombrar nuestros dedos, y ahora ya no podemos evitarlos.
()
Sin embargo, todo es un problema de perspectiva, de visión.
Existe la posibilidad que vivas bajo la perspectiva estrecha que da el apego, tener la propiedad de un objeto, y sentir que nos fue dada por propio derecho.
()
La otra posibilidad es comprender que Todo adquiere o tiene una voluntad propia, expuesta o no.
Que es el desapego, solo el fin de la sincronía.
Que lo bello es disfrutarla, porque para eso se coloca a nuestro alcance,
Seguramente comprende una enseñanza que solo para Uno es.
()
La Verdad,
La Razón,
No tienen dueño.
No son propiedad de nadie.
()
Acércate al mar y observa el oleaje. Cada gota que arriba en ese momento a la orilla, inició tal vez su viaje mucho antes.
Cada decisión tomada es una gota de agua que en su futuro arreciará como oleaje.
No puedes controlar cuándo ni cómo.
Solo puedes ayudarte de la experiencia del océano, que juega rítmicamente, acicalando las costas.
Ser pausado y seguro, variado y expeditivo,  particular y continuo como el oleaje marino.
Alguna vez has visto un océano atrapado en la incertidumbre de no ser, de olas ausente?
()
Hay un momento para decidir, y luego  ya no es Uno quien decide ni siquiera el momento.

7.4.11

Micro y Macro Cosmos


MICRO y MACRO COSMOS

Todo se mueve en círculo.
Movimiento repetitivo.
Si aún no has llegado al punto de partida, recuerda que en algún momento lo harás.
Eso no es todo.
Debes saber que nunca el momento será,
Aquel que tú quieras que sea.
Ni el tiempo fluirá como quieras.
()
Extraño y caprichoso puede parecerte el designio, pero poco le importa tu adjetivación.
Nada es casual.
Solo puede parecer desconocido y ser incomprendido.
La ignorancia nace dentro de uno y se licúa con el tiempo.
()                    
La sabiduría cósmica aplaca nuestra ignorancia, reconduce nuestra duda, y erosiona los temores.*
En círculo.
()()
Hay una opción
Cambiar el círculo, si se ha tornado vicioso.
Para ello, debe romperse.
Implosionar. Con uno dentro.
()()
Aunque muchas veces maldecido, el  círculo es la contención cósmica que nos retiene protegidos.
Es importante comprender que para cada ser existe un círculo personal.
Perfectamente creado para la ocasión.
El fin de todo círculo es limitar el campo de acción.
()()
El fin de cada uno debería ser superar el propio Horizonte.
()()
La sapiencia cósmica ha limitado a cada especie
Irónicamente nuestro cubículo físico también es circular…
()()
Un planeta.
()()()
La última contención de la Humanidad tiene una causa.
()()()
Una sola Causa.
Proteger al Cosmos  de nosotros.
()()()
Te has preguntado por qué?

4.1.11

Pequeño Ensayo sobre la crítica

Pequeño ensayo sobre la crítica.

La crítica es subjetiva, y se encuentra subordinada a los gustos de quien la ejerce.

El crítico, critica dentro de un marco generado por su conocimiento sobre la materia.

Pero cómo se mide el desconocimiento?

Cuánto pesa la falta de auto-crítica, en definitiva.

Lo cual nos conduce a otra pregunta: Cómo puede pesar la ausencia, la nada de crítica volcada sobre Uno mismo?

Sin embargo, es evidente que aún sin peso ni masa, este vacío ejerce, se manifiesta, y aunque sin palabras, habla.


26.10.10

Visión del Globo // Números

Números

Hace unos dias ví un documental de una hora de duración.

Quedé azorado al finalizarlo. Pero a la vez me sentí un poco menos desesperado al saber que no estoy solo con mis pensamientos. Al menos, hay catedráticos, científicos y hasta la O.N.U. trás el tema.

Igual, puedo afirmar categóricamente, tras visionarlo, que la situación es más agobiante de lo que yo suponía.

Decidí volver a verlo y así poder esgrimir hechos elocuentes, con exactitud...

El documental estaba titulado “Cúanta gente cabe en el planeta” y al parecer provenía de la BBC. Digo al parecer, porque en estos tiempos, donde uno encuentra todo en internet, las traducciones y re-titulaciones hacen que el enlatado final que uno ve no siempre deje en claro su procedencia.

Igualmente, lo importante no eran los autores, sino la obra.

Volviendo a las causas de estas líneas, según lo visto y comprendido, por duplicado, pueden sacarse algunas conclusiones.

En estos momentos, habitamos el planeta tierra 7.000.000.000 de personas. Siete mil millones de seres humanos.

No voy a mentir. La cifra no es exacta. Ni jamás podrá serlo...simplemente porque nace un nuevo ser humano cada 2 segundos.

A este ritmo de natalicios, en 40 años, o sea, dentro de cuatro décadas, habrá sobre este pobre planeta, casi 3.000 millones más de conquistadores bípedos.

Pero, más allá de la saturación en la densidad de población, el principal problema que atañe al actual y al futuro número de seres humanos vivos en el planeta, es la capacidad individual de consumo.

Da igual que sea comida, agua, combustible, bolsas de nylon, pilas alcalinas, champú y crema de enjuague o vasos de vidrio.

El costo para producir lo que cada uno consume se ha disparado desorbitadamente, sin ningún control y con todo tipo de alicientes condensados en lo que se conoce como capitalismo...

Supongo que muchos de los siete billones de personas jamás se preguntaron quién provee a la humanidad de materia prima para sus lujos.

El planeta no será capaz de sostener la producción que requerirán los 9 mil millones de personas que vivirán sobre él dentro de cuarenta años. Simplemente porque las cotas actuales de materia prima son insuficientes, a día de hoy, para los que ya vivimos aquí

La capacidad de carga de nuestro planeta surge de su capacidad de producir lo necesario, dividido la cantidad de personas que somos.

Actualmente, con 7 mil millones que ya hospeda, si todos tuviesemos la capacidad de consumo (y el nivel de vida) promedio de la Comunidad Europea, se necesitaría otro planeta para abastecer a la humanidad de materia prima.

Por no hablar del nivel de consumo Norteamericano, que cuatriplica el nivel medio aceptado para mantener a los 7 mil millones que ya existimos, con un solo planeta....

Para ser lo más exacto posible, sin serlo del todo, para los 7.000.000.000 que ya somos, y viviendo sin lujos pero sin carencias, nos haría falta medio planeta para abastecer la materia prima suficiente...

Por no hablar del daño que genera un planeta sobrecargado,saturado por una especie dominante a la que le dá igual sus especies vecinas de planeta...

Es vano buscar culpables. La inconsciencia humana es hereditaria.

Es obvio que las posibles soluciones al entuerto requieren sacrificios que superan incluso los horizontes de una generación.

El cambio que se impone no es externo. No vendrán extraterrestres a salvarnos, ni un cataclismo ecológico se encargará de equilibrar la balanza. Y si lo hacen, al tiempo volveremos a enfrentarnos con el mismo problema y la misma necesidad de torcer el rumbo.

Ya somos tantos que algunas ciudades del mundo han quedado vedadas, prohibidas, por su costo, para un alto porcentaje de la humanidad. Comprar un piso, una casa, para la mayoría, implica hipotecarse de por vida.

La sociedad piramidal se ha erigido impune, ante la ética y la moral vencidas, anuladas del individuo.

Pronto la falta de comida y agua azotará al resto que aún no la sufre o ha sufrido jamás. Los números y las matemáticas son exactas. El documental hizo los cálculos por mí. Dos veces.

La única realidad, esta numérica realidad, sí es exacta. No hay venda ni ceguera que pueda impedir verla.

Hacerla consciente es una obligación de cada persona que posea una mínima dosis de moral y ética humana.

La consciencia es lo único que nos distingue finalmente. Nuestra mayor profundidad de consciencia nos hace responsables únicos. Cada persona, cada de uno de nosotros que habita sobre este planeta. Ningún distintivo, cargo, religión o ideología nos libera de la responsabilidad.

Durante la lectura de estas líneas, han llegado al planeta 500 personas más. De todos depende, y atañe a cada uno.

18.10.10

Visión del Globo - Hasta cuándo?

Comienza con un incómodo cosquilleo. A veces surge en la base de la coronilla, y con un helado candor, se distribuye por nuestra columna vertebral, y atraviesa el calcio de los huesos.

Se abre un espacio vacío, una burbuja de nada angustiante que se infla dentro nuestro, justo dentro del pecho, a la altura del corazón.

Así nace lo que llamamos el vacío o la angustia existencial. De la nada.

De igual manera, se contamina el sistema del pensamiento.

Un chispazo rompe el silencioso engaño de las ideologías y los dogmas. La falta de explicaciones satisfactorias encuentra finalmente un aliado.

La duda, la duda que luego se transforma en incertidumbre y como un mosquito en verano, nos zumba en el oído cuando más distendidos nos encontramos.

Ya no hay posibilidad de retorno, entonces.

En todo momento y lugar, algo interno comienza a disparar un mecanismo que produce una incomodidad constante.

Emocionalmente, todo conduce al mismo límite, a la misma frontera donde termina lo nuestro y se abre paso un enorme precipicio cuyo fondo y final nos están velados por la inmensa y oscura profundidad.

Y cuando nuestras ideas intentan rearmar el rompecabezas de nuestros pensamientos...siempre falta una pieza.

Y como el chirriar de la cigarra rompiendo el silencio de la noche, la incertidumbre nos hace sentir un engaño aún oculto a nuestro entendimiento.

()

Integrar es constituir un Todo a partir de las partes.

El sistema global que dirige nuestros designios de manera tan entrópica está manipulado para NO permitir la integración de todos, sino solo de las partes convenientes.

Las miserables personas que se sientan a negociar en nombre de Corporaciones y Multimedios empresariales, que fijan con conciencia los intereses bancarios, que juran y perjuran en nombre de la paz pero trabajan en nombre de la guerra, y restantes merecedores del justo adjetivo de esclavistas, o diversos sinónimos, no son los únicos responsables.

Cada persona es una parte del sistema, aún cuando este no la tenga en cuenta como parte conveniente de integrar.

Y la capacidad de afectar al sistema es igual pàra cada parte.

Pero en un sistema que no es integral, sino dispersante, es normal que surja una tendencia a desinteresarse por el mismo.

Seguramente, muchos ya no sienten interés ni preocupación alguna en afectar el sistema, en intentar hacer un aporte REALMENTE valioso y positivo para que este sistema integre y no disperse o discrimine o seccione o clasifique.

Esta falta de participación les da permiso a ellos, y nos quita derecho a nosotros.

El poder hacer de unos es la falta de decisión de los otros.

Nos han enfermedado con la incultura, el desinterés, el egocentrismo, el dogmatismo y el esclavismo ideológico.

Nos han robado el libre pensamiento, el libre albedrío y la independencia INDIVIDUAL.

Somos sus juguetes. Soldaditos de plomo en guerras ajenas.

Somos los esclavos sin cadenas. Los idiotas en sus parámetros de inteligencia. Somos los engranajes de su factoría mundial.

Hasta cuando?

24.7.10

Suicidios

Las más acertadas palabras descalabrándose desde la oscuridad de la habitación, asfixiándose en una eterna biblia que no conoce crucifixiones.
Las olas más silenciosas que susurran su agonía ante las rocas desafiantes, ante los cielos oscuros y la luna de verdugo.
Las fotografías mas impunes, más insolentes, que cegadas por la oscuridad, esperan la daga que les arranque la cabeza, y las sumerja en el olvido.
Los caminos más extensos que se ahorcan en un infinito recorrido, que los envuelve en una espiral rojiza, mientras las locas carcajadas de los caminantes se transforman en aullidos (nuestros gritos).
Las yugulares más hermosas que se desangran en mi garganta, vampiro que no sabe como saciar la inconformidad de su condenado cuerpo.
Las miradas ajenas que se derrumban ante mis pupilas enajenadas, sangrantes de odio, mientras se cruzan inocentes frente a mi desolado trasponer de la noche.
Las imágenes de mi memoria, que desquiciada, sueña demasiadas pesadillas, condena nuestros sueños, y toma calmantes, haciendo eterno este alunizaje, y el sol que sabe nunca podrá volver. Pesadillas inmortales, imágenes efímeras.
La confianza y la humanidad que imprimimos a algunos fantasmas, derrumbándose instantes después que recibimos el zarpazo por detrás. Estúpidos que nunca conoceremos el rostro de la muerte.
Las religiones que nos exigieron éxodos y nos legaron pocos testamentos. Los cultos por los que levantamos tantos templos y juramos tantas lealtades. Las diosas por las que nos entregamos al averno, y nos rebanamos el alma ante los demonios. Aquella mirada tuya que tanto hipnotismo inventó, y tanto infierno ha incendiado.
Demasiada muerte, y la poca vida se hace más inconformista, tantas tentaciones, y los ojos ciegos que pelean ignorantes. Y tan inocentes, soñando lealtades utópicas, en una tierra donde hasta las sombras traicionan…